Sant Feliu de Guíxols

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    Sa Caleta (Sant Feliu de Guíxols)

    Día 4 · mañana temprano · baño

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Sant Feliu de Guíxols — Situación y resumen

Sant Feliu de Guíxols es una ciudad marinera del Baix Empordà (Girona), una de las más importantes de la Costa Brava, nacida al abrigo de un monasterio benedictino. Su historia entrelaza el pasado monástico y defensivo, la tradición pesquera y comercial, la industria del corcho y el turismo. El resultado es un casco con personalidad propia, un gran conjunto monumental (el monasterio con la Porta Ferrada), un paseo marítimo modernista y un litoral de playas y calas unidas por el Camí de Ronda. En este viaje, Sant Feliu se visita el Día 4 por su cala Sa Caleta.

Sant Feliu de Guíxols — Qué ver: Monasterio

El Monasterio de Sant Feliu de Guíxols es el principal tesoro patrimonial de la ciudad y está declarado Bien Cultural de Interés Nacional. Es un monasterio benedictino fortificado cuyos orígenes se remontan al siglo X, levantado sobre estructuras de época romana, con sucesivas fases constructivas hasta el gran edificio barroco del siglo XVIII. La ciudad nació en torno a él. Hoy parte del conjunto alberga el Museu d'Història de la ciutat. Su aspecto es de castillo-convento, con dos torres altomedievales bien visibles.

Sant Feliu de Guíxols — Qué ver: Porta Ferrada

La Porta Ferrada es el elemento más singular y enigmático del monasterio de Sant Feliu: un atrio prerrománico con una galería de arcos de herradura de tipo mozárabe sobre columnas, y un nivel superior de arquerías de estilo lombardo. Quedó oculta durante siglos por otras construcciones y se sacó a la luz en una restauración de 1931. Se cree que fue la fachada de un edificio ligado al abad o gobernador. Da nombre al festival de música de la ciudad y es la imagen icónica de Sant Feliu.

Sant Feliu de Guíxols — Qué ver: Torres del Fum y del Corn, Arc de Sant Benet

Flanqueando la fachada del monasterio se alzan dos torres altomedievales de vigilancia: la Torre del Fum, de planta semicircular y asentada sobre un mausoleo tardoantiguo, desde la que se hacían señales de humo en caso de peligro; y la Torre del Corn, de planta cuadrada con base de aparejo romano, desde la que se hacía sonar un cuerno para alertar. Completa el conjunto el Arc de Sant Benet, una puerta barroca de 1747 que daba acceso al recinto monástico, con el escudo del monasterio y la imagen del santo.

Sant Feliu de Guíxols — Qué ver: Ermita y mirador de Sant Elm

La Ermita de Sant Elm es una pequeña capilla barroca (de 1452) situada en lo alto de un promontorio. Su mayor atractivo es el mirador junto a ella, uno de los mejores de toda la Costa Brava: desde allí se domina la bahía de Sant Feliu y un amplio tramo de litoral, desde Palamós hasta Tossa de Mar. En este mirador hay una cruz que, según una tradición muy arraigada, marca el lugar donde Ferran Agulló acuñó el nombre "Costa Brava" en 1908 (autoría disputada con la cala de Fornells, en Begur).

Sant Feliu de Guíxols — Qué ver: paseo de Mar, Casino La Constància y casco

El paseo de Mar de Sant Feliu es un elegante paseo marítimo, diseñado en 1945 por el arquitecto modernista Joan Bordàs/Guitart, con un murete que lo protege de los temporales. En él destaca el Casino La Constància, un llamativo edificio modernista de fachada amarilla y formas onduladas. El casco conserva el legado de la próspera industria del corcho de los siglos XIX y XX, con casas señoriales, y la Casa Vilaret, que alberga el Museu d'Història de la Joguina (museo del juguete).

Sant Feliu de Guíxols — Qué ver: Sant Pol, Sa Caleta y Camí de Ronda

La gran playa de arena de Sant Feliu, además de la Platja de Sant Feliu, es la Platja de Sant Pol, compartida con S'Agaró, resguardada en una bahía de aguas tranquilas, con un sistema dunar conservado y unas características casetas de baño de colores. Cruzando una pasarela junto a Sant Pol se llega a **Sa Caleta**, una pequeña cala de rocas con un antiguo escar de pescadores de puerta de madera al borde del agua, y un poco más allá a la Cala Maset. El Camí de Ronda que une Sant Pol con Sant Feliu (unos 5 km ida y vuelta, con tramos de escaleras) recorre estas calas rocosas con vistas espectaculares. En este viaje, Sa Caleta es la primera parada del Día 4.

Sant Feliu de Guíxols — Fiestas y cultura

El Festival de la Porta Ferrada es el gran evento cultural de Sant Feliu de Guíxols: iniciado en 1958, está considerado el festival de verano más antiguo de Cataluña, y programa música y artes escénicas durante julio y agosto. La ciudad cuenta además con el Espai Carmen Thyssen, que exhibe parte de la colección de la baronesa. El turismo activo tiene aquí la Vía Ferrata de la Cala del Molí y las "Vies Braves" (rutas de natación en mar abierto).

Sant Feliu de Guíxols — Información práctica

El casco de Sant Feliu de Guíxols, el monasterio y el paseo de Mar se recorren a pie. Para el mirador de Sant Elm puede subirse en coche por la avenida de Sant Elm desde el final de la playa. Sa Caleta y Sant Pol quedan en el extremo de la bahía, hacia S'Agaró, accesibles en coche o por el Camí de Ronda. En este viaje conviene ir temprano a Sa Caleta el Día 4 para aprovechar la cala con tranquilidad.